Comedor “El Gauchito”

Proyecto “Redes en la comunidad para la inclusión social”
Centro de escucha y equipo de intervención territorial en la Villa 31, especializado en el abordaje de situaciones de consumo problemático de sustancias psicoactivas. Programa financiado por la Dirección de Niños, Niñas y Adolescentes del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires.

Fundamentación:
En el camino hacia la integración social, cuenta donde andamos, que hacemos y que pensamos hacer para que esta se vuelva una realidad. Las acciones deben tener el propósito de fortalecer la autonomía como parte de un proceso que consolida a la persona, a su potencial relacional y al papel social del contexto comunitario. Para poder lograrlo la participación social se vuelve indispensable y debe darse a través de acciones de vinculación de las personas especialmente con intervención en el territorio donde viven.

No se trata entonces de ofrecer modelos de vida social esquematizados y definidos a partir de saberes intelectuales y paradigmas concluidos, ni que las intervenciones moldeen al “individuo” en patrones de convivencia pre-establecidos. En cambio se busca desarrollar la capacidad de intercambiar (dar y recibir) entre todos los actores involucrados en el proceso.

El Tratamiento con Base Comunitaria (TBC) es un método de trabajo con personas, grupos, comunidades y redes que viven en contextos de alta vulnerabilidad. Su finalidad es mejorar las condiciones de vida de las personas, de los grupos y las comunidades y reducir el impacto nocivo de los procesos de exclusión social.

Desde el punto de vista estratégico se inspira en procesos de abajo hacia arriba (la demanda social) con el propósito de construir escenarios que faciliten el encuentro con procesos de arriba hacia abajo (las políticas públicas) por medio de la articulación de redes y de procesos de construcción de conocimiento producido por la investigación en la acción territorial.

Entre sus fortalezas se encuentra el respeto de los derechos humanos fundamentales, la búsqueda de calidad profesional, la producción de evidencias científicas aunadas a la investigación cualitativa y la búsqueda de articulación con las políticas públicas. Respeta la sostenibilidad de las acciones de intervención a través de la articulación y el fortalecimiento de las redes locales compuestas por personas y líderes formales e informales generando el impacto de estas acciones en un nivel estructural y global.

Este abordaje se compone de 5 ejes articulados entre sí: prevención-organización; asistencia básica-reducción de daños; educación; terapia; trabajo.

Entre los elementos conceptuales del TBC se encuentran: comunidad, sufrimiento social, vulnerabilidad-potencialidad, redes, representaciones sociales, minorías activas, umbrales de acceso, investigación en la acción, reducción del daño, exclusión-integración social.

Busca transformar algunos paradigmas por otros tales como:

De Beneficiario a “Parcero”: la persona no es vista como un sujeto pasivo, sino que es considerada con sus potencialidades y recursos relacionales, competencias y habilidades, motivándolo a actuar como colaborador de las acciones y participante de su propio proceso de cambio.

De Servicio a “Dispositivo comunitario”: en el servicio hay un servidor competente y un receptor vulnerable (usuario del servicio). En el dispositivo comunitario se ofrece la oportunidad de visibilizar el potencial relacional y sus competencias en la producción de protección social.

De Atención a “Vinculo”: se propone que el proceso de intervención se dé a partir de la construcción de vínculos que permitan el fortalecimiento de una relación entre un profesional (parcero) que da y recibe y un “beneficiario” (también parcero) que asume el mismo papel de dar y recibir.

De Caso/profesional a “Sujeto social/red operativa”: en el modelo clásico de atención se coloca al individuo en la condición de un caso a ser asistido por un profesional. El cambio que se propone es trazar acciones de vinculación y actuar en la estructura relacional de ese individuo (sujeto social) en relación con una red operacional que pueda actuar en el contexto donde vive a partir de los recursos que dispone.

De Protocolo a “Accesibilidad”: el movimiento de cambios se da por la superación de las barreras formales facilitando el acceso a centros de escucha de bajo umbral.

De Vulnerabilidad a “Potencialidad”: la intervención ocurre en la medida que el dispositivo comunitario es capaz de visibilizar y promover las potencialidades en vez de fijarse en las vulnerabilidades.

De Reinserción a “Participación Social”: la reinserción social considera el proceso de adaptación del individuo a los patrones de un grupo social. El TBC promueve la participación social a través del fortalecimiento de las potencialidades de la persona y trata de considerar lo que él/ella tiene para ofrecer al contexto comunitario y cuanto de esto es aplicable en la transformación de la realidad que se da, cuando se relaciona con otros. Asimismo el proceso ayudará a la persona en la construcción eventual de nuevos roles sociales sin estigmas.

Objetivos de la propuesta:

  • Fortalecer el trabajo que se viene haciendo en la Villa 31 con un equipo de intervención territorial especializado en el abordaje de situaciones de consumo problemático de sustancias psicoactivas y dependencia del consumo de paco-pasta base con el firme propósito de mejorar su calidad de vida.
  • Acompañar y fortalecer la red subjetiva de los/las jóvenes que viven en situación de exclusión social entre los containers ubicados en el fondo de la rampa.
  • Realizar acciones de promoción de la salud y de prevención específica con los “cartoneros” que recogen chatarra descargada entre los containers y cualquier objeto o artefacto que pueda resultar útil o tener valor. La mayoría de las historias de los cartoneros son historias de declinación y también de salvataje ya que la actividad que realizan a través de la recolección y venta de cartón, chapa, vidrio y plástico les permite generar recursos económicos.
  • Trabajar en articulación con los distintos dispositivos que funcionan actualmente en la zona, fortaleciendo una red operativa comunitaria integrada por el equipo y los miembros de la comunidad con quienes se interactúe.
  • Lograr la construcción de vínculos de confianza entre los miembros del equipo y los/las jóvenes de referencia, para trabajar en conjunto sus necesidades y sostener un acompañamiento saludable.
  • Trabajar desde la promoción de la salud y disminución de factores de riesgo con los niños y niñas menores de edad que viven en el barrio y que actualmente carecen de sus necesidades básicas satisfechas ya que viven pegados a los containers y se encuentran en situación de alto riesgo.
  • Fortalecer y acondicionar el comedor que funciona en el barrio para que garantice un lugar de cobijo y escucha y donde se les ofrece la cena diaria (tanto a los jóvenes de la ranchada que viven en los containers como a los niños y niñas y sus familias que habitan en el barrio y se encuentran en riesgo).

Desarrollo del proyecto:

Las actividades se desarrollarán de lunes a domingo, dentro del horario de 16 a 20 hs. El equipo estará integrado por dos coordinadores operativos, 4 operadores comunitarios y dos cocineros para cubrir el amplio dispositivo que se ha definido.El comedor es un espacio fundamental que funcionará además como Centro de Escucha, razón por la cual debería acondicionarse para que cuenten con una ducha, y un espacio acogedor donde puedan acercarse cuando sientan la necesidad de hacerlo. En la actualidad el espacio es muy precario y carece de una infraestructura adecuada mínima. La entrega de comida será siempre el espacio de referencia por medio de la cual se entrará en contacto con los /las jóvenes, es por ello que será muy importante optimizar el funcionamiento del comedor para los jóvenes del Fondo de la Rampa.

Este equipo se sumará a las redes que ya funcionan actualmente en la zona garantizando seguridad territorial a los nuevos integrantes. Es importante destacar el riesgo y alta vulnerabilidad de la zona donde se desarrollará la propuesta.

En la actualidad se trabaja en red con el Hogar de Cristo perteneciente a la Parroquia Cristo Obrero, El Centro de Día Madre Teresa sostenido por la Sedronar y las organizaciones del Hormiguero y Somos.

La paulatina vinculación con los/las jóvenes hará posible acompañarlos en el camino para mejorar su calidad de vida. Esto es, acompañarlos en los problemas de salud que puedan presentar, gestionar la documentación necesaria y sobre todo, orientarlos a la hora en que ellos planteen la necesidad de salir de la situación de consumo en la que se encuentran.

Por su parte, los operadores intentarán desplegar actividades convocantes, fortaleciendo su presencia y participación para que se conviertan en una alternativa distinta a la situación de consumo constante en sus ranchadas.

Lugar: En el predio del Ferrocarril Belgrano, donde la empresa Gamma deposita sus containers vacíos, pegado a la villa 31- Retiro.

Destinatarios: 20/ 25 jóvenes de ambos sexos viven en esos containers en torno a uno de los puntos de venta de droga más importantes de la Villa 31. Allí pasan el día consumiendo paco y pasta base (principalmente). 15/20 jóvenes cartoneros que juntan chatarra en las inmediaciones donde están los containers. 13/15 familias vecinas del barrio con niños y niñas menores que se encuentran en situación de alta vulnerabilidad social.

Actividades: Horario vespertino, de lunes a domingo de 16 a 20 hs, cuando las otras organizaciones terminan sus tareas.

Fecha de Inicio: Septiembre 2015

Duración del proyecto: Un año (renovable)

Equipo: está conformado por integrantes de Fundación Convivir y Aquí estamos de Pie (en formación), con apoyo de de Dirección de Niños, Niñas y Adolescentes del Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires.